En este contexto que estamos viviendo es normal sentir ansiedad e incertidumbre. Para poder aliviar estos síntomas emocionales, podremos ayudarnos con una serie de hábitos que relajan el sistema nervioso y mejoran nuestra calidad de vida.

Es muy importante que cuando nos sintamos agobiados, tomemos una pausa para respirar de forma consciente y tranquila, para que así se regule nuestra actividad cerebral y cardíaca. También es fundamental exponerse directamente a la luz solar al menos 10 minutos cada día para sintetizar suficiente vitamina D, que está muy relacionada con el sistema nervioso e inmunológico.

Asimismo, algunos alimentos nos pueden ayudar, como el cacao que es rico en el alcaloide teobromina, que nos aporta una sensación de mayor bienestar, así como también los garbanzos, que son altos en el aminoácido triptófano, necesario para la producción de serotonina (hormona que regula nuestro estado de ánimo). Ciertas hierbas, como la melisa, la manzanilla, la salvia, el cedrón, entre otras, tienen a su vez ciertas sustancias que tranquilizan nuestra mente y cuerpo.

Por último, no hay que olvidar que nuestro organismo necesita ciertos nutrientes para un funcionamiento óptimo del sistema nervioso, como el caso de la vitamina D y la B12, que están en déficit en gran parte de la población (y no sólo en vegetarianos o veganos), por lo que es muy recomendable suplementarse. Tampoco es una mala idea consumir probióticos para regular nuestra microbiota si se encuentra alterada (recordemos que existe una relación muy estrecha entre lo que ocurre en el intestino y el cerebro).