Si te interesa comenzar a llevar una alimentación más vegetal, es importante que conozcas la gran variedad de opciones disponibles que existen.


Por ejemplo, podemos preparar nuestras propias hamburguesas de quinoa o legumbres (lentejas, porotos, garbanzos, arvejas, entre otras). Lo que tenemos que hacer es cocinar nuestro alimento (usando condimentos para potenciar su sabor), para después mezclarlo con ajo y cebolla, añadiendo luego alguna harina que pegue (de garbanzos, avena o chía), con el fin de mantener la forma de la hamburguesa antes de que vaya al sartén o al horno.

Otra excelente opción, al ser muy alta en proteína (completa), es la carne de soya o soya texturizada. Para cocinarla debes remojarla por al menos 10 minutos en agua caliente para que se ablande. Luego de eso podemos mezclar con orégano, ajo, cebolla y salsa de soya, con salsa de tomate o bien hacerlas hamburguesa.

También proveniente del mismo poroto de soya, el tofu es un alimento muy nutritivo y consumido popularmente en China y Japón. Con el tofu puedes freírlo añadiendo los ingredientes que más te gusten o hacer "huevo revuelto vegano", mezclándolo con cúrcuma, un poco de pimienta negra, además de salsa de soya y sal negra.

Por su parte, el seitán, que proviene de la harina de trigo (gluten), es un tipo de alimento muy versátil que tiene una textura muy similar a la carne y que también es alto en proteína. Se puede utilizar como bistec, como relleno para empanadas o para integrar en sandwichs.

Por último, tenemos a la gran cantidad de embutidos 100% vegetales para todos los gustos que existen en el mercado, como salchichas, longanizas, entre otros.