Los garbanzos son un tipo de legumbres con un alto poder nutricional. Además de contener triptófano, que es un aminoácido muy importante para el sistema nervioso y que actúa como un antidepresivo natural, son altos en fibra, hierro, magnesio y vitaminas del complejo B.

Lo bueno es que pueden comerse de diferentes formas, como las detalladas en la imagen:

Aguafaba: elaborada a partir del líquido restante de la cocción de los garbanzos, esta preparación se utiliza como mayonesa en platos veganos , para lo cual no se necesita usar huevo.

Falafel: son croquetas fritas de garbanzos muy particulares de la gastronomía árabe, que se condimentan con diversas especias. Se consumen generalmente como entrada o dentro de pan pita.

Harina: los garbanzos deshidratados y pulverizados se pueden utilizar para la elaboración de hamburguesas veganas, ya que reemplaza el huevo en su función de permitir que no se desarmen.

Hamburguesa: son especiales para comer con arroz, fideos o pan integral. También se puede agregar a ensaladas. Se pueden hacer muchas y congelar para tener en varias ocasiones.

Hummus: pasta de garbanzos que también tiene tahini (o pasta de sésamo tostado), ajo y jugo de limón. Es ideal para agregar en comidas, ensaladas o untar en pan integral. Puedes también elaborar variantes con betarraga, albahaca (tipo pesto), pimentón o berenjenas asadas.

Snack crocante: los garbanzos previamente remojados y cocinados se pueden poner al horno y condimentar a gusto, hasta lograr un exquisito snack para el día a día.