¿Sabías que puedes mejorar tu digestión de manera simple y natural?

Al despertar y en ayunas, agrega a tu rutina una cucharada de vinagre de sidra de manzana, diluida en un vaso de agua. Con esto podrás incorporar probióticos (o bacterias buenas), mejorando así el equilibrio de tu microbiota o universo de microorganismos que conviven en todo el cuerpo, pero sobre todo en el intestino. Por otro lado, a pesar de que este alimento es ácido, promueve la alcalinidad en nuestro cuerpo. Esto permite también reducir la inflamación crónica, producto generalmente de malos hábitos de alimentación.

También podemos incorporar este vinagre para aderezar ensaladas. Las únicas personas que deberían tener un poco más de precaución, son quienes tienen algún tipo de irritación en la zona del esófago. Además, hay que fijarse que el vinagre que usemos sea crudo, sin filtrar, orgánico y que tenga la "madre", que es un conjunto de proteínas, enzimas y bacterias beneficiosas que aportan al producto un aspecto turbio, pero muy beneficioso para nuestra salud.